
El YO de la ciudad no es el yo que habita entre tus palmas, el que desfragmenta tus hojas y las convierte en
el cobijo de mi exilio, un elemento que habla, un elemento que se empapa de luz y que juega con las sombras, que juega con el viento y se da baños de sol. Es aquel que se hace Victima de la humedad e intimida con el 0llin del tiempo, no se abraza así mismo, se cobija con el pasto y delira por el olor a lluvia Tardía...
Mientras yo, me embriago con una estrella fugaz, con el maullido de la noche y presumo de los celos de la lucha caprichosa.
Tu entorno es el lienzo de cualquier artista, para mi eres el diario y la inspiración de
mis reseñas e investigaciones. Eres mi remanso de paz, un elemento importante dentro del paisaje,
un emisor, un receptor y mis vivencias tu mensaje.
He soñado que me he sentado frente al mar... y le he tocado el Violonchelo a las 0las, en uno de esos días en que el follaje y el correr del rio provocan un derroche a mi imaginación, me hacen darle las buenas noches al mar abierto y dedicarlo un oprobio a las olas, a la arena y a tu desfragmentada sombra...
Estructuras elocuentes, la fusión de la naturaleza y su interpretación con la atracción por las curvas, la forma pura, perforada en su máxima expresión y la inspiración espiritual, son el común denominador en este habitáculo.
Una secuencia, una trayectoria, una extracción del recorrido, de lo que me rodea, es lo que queda plasmado en un espacio poético, que habla, que se expresa, es lo natural en conjugación con la estructura, una pura revelación del alma...de tu alma y fracciones de lo que queda de la mia...!!!
P.Ss.
...Esperando con ansias este atardecer, porque según Yo y quien sabe si Tu, traera un buen relato que contar...

